Archivado en: General, Low Cost | Etiquetas: Cinco Días, democratización, El low cost ya no es el secreto de unos pocos, establishment, este modelo no es coyuntural, Low Cost, Lucas Carné, marca blanca, nuevo eslabón del low cost, outlet, Privalia
Debido a su interés, reproducimos el artículo de Lucas Carné, Director de Privalia, aparecido hoy en Cinco Días.
La democratización de la moda, la economía de escala que ha encontrado su paradigma en internet y la introducción total de las nuevas tecnologías en la vida cotidiana han dado como resultado un nuevo establishment del mercado, en el que el consumidor es el auténtico protagonista: más informado, selectivo e infiel que nunca.
En los ochenta se inició el fenómeno de la democratización de la moda. Las prendas diseñadas para toda la vida dejaban paso a colecciones efímeras y económicas, con niveles de calidad y diseño más que aceptables. El fenómeno fue en aumento hasta que, en los años noventa, contagió a otros sectores como la decoración, los viajes, el consumo doméstico, la restauración…
En el caso de las primeras marcas, el crecimiento de outlets ha sido espectacular en los últimos años. El sector ha explotado en todos sus formatos: outlet malls, outlet urbano multimarca o monomarca… Y el último gran salto ha sido el outlet online. El pago electrónico o el hecho de no probarse género, barreras que parecían insalvables hace poco tiempo, se han evaporado por las reglas de un mercado cada día más autónomo y fragmentado. Con este nuevo eslabón del low cost, las firmas exclusivas se ponen al alcance del bolsillo medio; si además recibes el muestrario y la compra en casa, la revolución está servida.
El terreno estaba abonado para que conceptos como low cost, marca blanca y outlet germinaran; la crisis económica ha hecho el resto. Gastar, sí, pero selectivamente, sería el lema. Los datos confirman que la nueva fórmula no sólo se defiende con éxito en momentos de dificultad económica, sino que muestra crecimiento mientras la mayoría de sectores pierden fuelle.
Sin embargo, este modelo no es coyuntural. En un entorno de crisis gana posición competitiva, pero el mercado que abre, permanece, al menos, en gran parte. Esto ya lo hemos visto: es normal que mujeres que lucen propuestas de grandes diseñadores para ocasiones especiales vistan prendas económicas en su día a día, o que profesionales que cruzan el charco en business se escapen de fin de semana con paquetes económicos.
Ahora también es compatible que alguien adquiera una gran marca a un precio elevado en una tienda física y que, paralelamente, compre un producto análogo a menos de la mitad de precio por internet. El consumidor actual sabe que tiene la opción de disponer de bienes y servicios a buen precio y, más allá de su necesidad de ahorro, disfruta encontrando oportunidades y consumiendo más: se engrosa el fondo de armario, la agenda de viajes, las salidas de ocio y las prendas de marca del vestidor.
El low cost ya no es el secreto de unos pocos, con menos euros en el bolsillo o en la cuenta corriente; es el territorio común del consumidor actual, informado, sagaz y desleal, que si puede consumir dos veces, no lo hará sólo una al doble de precio.
Archivado en: Low Cost | Etiquetas: 1 millón de clientes, 8 céntimos por minuto, Johan Andsjö, Low Cost, Yoigo
Nos complace compartir la noticia de que el cuarto operador de telefonía móvil en España, Yoigo, ha alcanzado el millón de clientes en poco más de dos años desde que inició su andadura comercial el 1 de diciembre de 2006.
Para el consejero delegado de Yoigo, Johan Andsjö, esta cifra tiene especial trascendencia ya que demuestra que en España puede “triunfar la telefonía low-cost”. “Nos decían que no había sitio para otra operadora, que no íbamos a conseguir clientes, que era una apuesta demasiado arriesgada”, enfatizó el directivo.
El operador de bajo coste, que hasta el momento ha desplegado 2.500 antenas, dispone de un canal de ventas ‘on-line’ y de más de 400 tiendas exclusivas.
Andsjö destacó que el mercado ha cambiado en dos años y consideró que Yoigo era una ‘pieza fundamental’ en este transformación. El directivo puso como ejemplo del cambio la tarifa única a 8 céntimos por minuto para cualquier destino y a cualquier hora, o el acceso a Internet desde el móvil por 1,2 euros al día.
Antes de aparecer la compañía había tres grandes operadoras a las que, según Andsjö, parecía imposible hacer frente pero “en Yoigo lo hemos conseguido con nuestros principios de justicia, sencillez, transparencia y un toque de imaginación”.
Archivado en: Recomendaciones | Etiquetas: 6 huevos en la cesta, bloqueo por apertura, Bruselas, democracia mejorable, Edward de Bono, fregona, Guillem Recolons, lateral consulting, lateral thinking, Low Cost, problema vs oprtunidad, si funciona déjalo estar, thinking to be a problem, TVLowCost
Mal traducido, sería: sólo pensamos en soluciones para problemas.
Aquí va el texto original, mi traducción y mis comentarios:
“Because we often consider ‘thinking’ to be problem solving we do not think much about matters which are not problems. If there is a wide open road ahead of us we do not stop to consider the side roads. This is what I call ‘blocked by openness’. Many things continue because they are reasonably satisfactory so we never think any more about them. A classic example is democracy which is full of faults and limitations but can never be challenged. I can think of at least four ways in which democracy could be greatly improved.
Whose business is it to think about things which are not problems?”
“Acostumbrados a pensar para resolver problemas, no damos ninguna importancia a lo que no es un problema. Si circulamos por una enorme autopista, siempre pensamos en los carriles centrales, no en las vías laterales. Es lo que llamo “bloqueo por abertura”. Muchas cosas continúan como están porque ya están bien, y por eso nunca más pensamos en ellas. Un ejemplo habitual sería la democracia, un sistema repleto de errores y limitaciones pero que nadie se atreve a cuestionar. Puedo pensar al menos en cuatro maneras en que la democracia podría mejorarse.
¿Qué negocio está ahí para resolver cosas que no sean problemas?”
Estoy de acuerdo con de Bono. A veces tendemos a dar por bueno lo que podría ser mejorable. La democracia es un buen ejemplo, pero podríamos ir mucho más allá: las relaciones conyugales, las de padres e hijos,… La tendencia general es pensar: si funciona, déjalo estar.
Sin embargo, creo que hay negocios que no sólo resuelven problemas, sino que generan nuevas oportunidades. El invento de la fregona –español by-the-way-, no resolvía ningún problema, ya que en ese momento fregar los suelos a mano no era un problema, era una costumbre. El invento supuso una oportunidad, y hoy pasados los años, sí que podríamos considerar que fregar a mano un suelo es un problema.
El low cost sería un caso parecido. Hace unos años, el precio de un billete de avión de Madrid a Bruselas, unos 500€, no era un problema, era una realidad asumida. La aparición del low cost hizo que se generara una nueva oportunidad para viajar a Bruselas por 90€. Gracias a esa oportunidad, miles de personas que ni habían siquiera pensado en viajar ahí lo han hecho. ¿Problema u oportunidad? Cuestión de matiz.
Os dejo con este “problema” de pensamiento lateral: En el cesto hay seis huevos, y seis personas se llevan un huevo cada una. ¿Cómo puede ser que aún quede un huevo en la cesta?. La solución en el próximo post.















