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Conferencia: ¿Le es útil a un profesional tener marca personal?

El próximo lunes 24 por la tarde, a las 18h, en la sede central del Colegio de Ingenieros Industriales de Catalunya, tendrá lugar una conferencia/debate de SOYMIMARCA en la que se pretende exponer la importancia y la necesidad de que los profesionales (no solo los ingenieros industriales) gestionen su propia marca.

La sesión es de libre asistencia, pero las plazas son limitadas.
Para inscribirse:

Es importante que tanto los profesionales como las empresas sean conscientes de que una persona que gestiona su marca personal, es un profesional con compromiso, iniciativa, responsabilidad, consciente de su valor y de sus competencias.

Ponentes:

Duración aprox: 1h30. Estais todos invitados.

Col·legi d’Enginyers / Via Laietana 39 / Barcelona

Marca personal y castells

Infografía de Ramon Curto

Como sabéis, hace pocas semanas la UNESCO designó los castells como patrimonio cultural inmaterial de la humanidad. Nos parece una ocasión singular para establecer un símil con la creación de marcas personales.

Los Castells son una manifestación festiva típica de Catalunya, de más de 200 años de antigüedad. Consiste en el levantamiento de torres humanas formadas por la superposición de diversos niveles (entre 6 y 10). Los castells son erigidos por grupos de hombres y mujeres de todas las edades, llamados collas. Los castellers lucen una vestimenta tradicional característica y cada colla se diferencia por el color de la camisa que visten sus miembros.

El levantamiento de cada castell va acompañado de una música característica, interpretada con un instrumento de viento llamado gralla, que va marcando el ritmo del desarrollo de la construcción. Es habitual que el público asistente a esta clase de exhibiciones se incorpore voluntariamente a la base humana sobre la que se levantan los castells, formada por decenas de personas.

La pinya: El secreto de los castells es parecido al secreto de la construcción de la marca personal: mucha base, lo que se llama “la pinya”. Un grupo importante de castellers, que no se ven, forman los cimientos, la base para que el castell aguante. En la marca personal esa base sería el autoconocimiento, el análisis de la situación actual, la detección de habilidades y competencias. Se puede profundizar mucho en la base, reforzarla; en los castells este refuerzo recibe el nombre de folre.

El tronc o columna central: a medida que crean nuevos niveles sobre la base, disminuye el peso de los castellers, facilitando así que cada persona pueda aguantar en equilibrio el peso de otras personas. En la marca personal la columna central es la estrategia, la hoja de ruta, lo que define con todos los matices hacia dónde queremos ir, los plazos, las metas parciales.

El pom de dalt: es la parte más visible del castells, la que emerge con toda la fuerza y con un alzamiento de brazo de l’enxeneta nos indica que todo ha ido bien. Es la metáfora de la cima. En marca personal esta figura está representada por las herramientas que facilitan la visualización de la persona, artículos en diarios, las charlas o debates públicos, el estilo, el networking, la presencia en blogs, en redes sociales…

No confiéis nunca en quien se autodenomina “gurú”, en quien cree que la marca personal es abrir una cuenta en Linkedin o quien piense que todo se resuelve con un blog. La marca personal necesita estas tres fases, igual que un castell, y eso lleva trabajo, dedicación y tiempo. Preguntad a una colla castellera cuántas horas entrenan antes de levantar un castell: todas.

Nuestra manera de escribir refuerza nuestra marca personal

Leía hace unos meses en el blog de Dan Schawbel que todos nuestros correos electrónicos, mensajes y otros escritos se convierten en elementos clave para reforzar nuestra marca personal. Nunca sabemos quién los acabará leyendo, así que más vale asegurarse de que vamos por la buena vía.

  1. Lo bueno, si breve… Cuanto más simple y breve, mejor. Más de una vez, tras escribir una frase decimos “Lo que intento decir es…”. Hay que evitar la complejidad, tratar de ser lo más claro posible.
  2. Anticipemos las preguntas y facilitemos las respuestas. La gente está muy ocupada. No es tan difícil añadir vínculos de documentos, referirse a fechas concretas, facilitar datos. Adjuntar documentos en formatos universales (mejor un .PDF que un .docx). Con eso ahorraremos mucho tiempo a los demás.
  3. Ebitemos herrores hortográficos que nos acen parecer tontos. ¿Suena mal, no?. No es tan difícil repasar un texto, utilizar un corrector (son gratuitos). Se necesitan pocos segundos para revisar un texto que haya pasado por un corrector.
  4. Reflexionemos antes de responder un correo complejo. Una de las virtudes de un profesional es la capacidad de mantener la calma. Si recibimos un correo electrónico desagradable, hay que pensar un poco. Ante todo, fairplay. Hay que dejar enfriar los ánimos y no crearse etiquetas negativas. Además, las emociones se pueden malinterpretar. En estos casos, el recurso escrito debería ser la 2ª opción. Siempre es mejor un cara a cara o, si no hay más remedio, una llamada telefónica.
  5. Comuniquemos con frecuencia. Es muy interesante enviar mensajes de correo electrónico dando las gracias inmediatamente después de conocer gente nueva. Hacer preguntas a nuestros colegas de trabajo, jefes…. Facilitar artículos útiles a nuestros compañeros de trabajo, clientes, colaboradores…

En fin, ya veis que se trata de sentido común, puro sentido común. Echad un vistazo a la pizarra de la foto. Nos habla mucho de la marca personal del propietario de este restaurante. Además de los errores ortográficos, el texto no tiene sentido, no se sabe dónde está el primer plato, el segundo o el postre. Es posible que se coma bien, pero seguro que evitaremos una discusión intelectual con el autor del texto.