Posts Tagged ‘marcas personales’

Marca personal y castells

Infografía de Ramon Curto

Como sabéis, hace pocas semanas la UNESCO designó los castells como patrimonio cultural inmaterial de la humanidad. Nos parece una ocasión singular para establecer un símil con la creación de marcas personales.

Los Castells son una manifestación festiva típica de Catalunya, de más de 200 años de antigüedad. Consiste en el levantamiento de torres humanas formadas por la superposición de diversos niveles (entre 6 y 10). Los castells son erigidos por grupos de hombres y mujeres de todas las edades, llamados collas. Los castellers lucen una vestimenta tradicional característica y cada colla se diferencia por el color de la camisa que visten sus miembros.

El levantamiento de cada castell va acompañado de una música característica, interpretada con un instrumento de viento llamado gralla, que va marcando el ritmo del desarrollo de la construcción. Es habitual que el público asistente a esta clase de exhibiciones se incorpore voluntariamente a la base humana sobre la que se levantan los castells, formada por decenas de personas.

La pinya: El secreto de los castells es parecido al secreto de la construcción de la marca personal: mucha base, lo que se llama “la pinya”. Un grupo importante de castellers, que no se ven, forman los cimientos, la base para que el castell aguante. En la marca personal esa base sería el autoconocimiento, el análisis de la situación actual, la detección de habilidades y competencias. Se puede profundizar mucho en la base, reforzarla; en los castells este refuerzo recibe el nombre de folre.

El tronc o columna central: a medida que crean nuevos niveles sobre la base, disminuye el peso de los castellers, facilitando así que cada persona pueda aguantar en equilibrio el peso de otras personas. En la marca personal la columna central es la estrategia, la hoja de ruta, lo que define con todos los matices hacia dónde queremos ir, los plazos, las metas parciales.

El pom de dalt: es la parte más visible del castells, la que emerge con toda la fuerza y con un alzamiento de brazo de l’enxeneta nos indica que todo ha ido bien. Es la metáfora de la cima. En marca personal esta figura está representada por las herramientas que facilitan la visualización de la persona, artículos en diarios, las charlas o debates públicos, el estilo, el networking, la presencia en blogs, en redes sociales…

No confiéis nunca en quien se autodenomina “gurú”, en quien cree que la marca personal es abrir una cuenta en Linkedin o quien piense que todo se resuelve con un blog. La marca personal necesita estas tres fases, igual que un castell, y eso lleva trabajo, dedicación y tiempo. Preguntad a una colla castellera cuántas horas entrenan antes de levantar un castell: todas.

Pensar antes de lanzar algún comentario en la red

He leído hace poco sobre la iniciativa “Think B4U post“, una amalgama de letras que descifrada vendría a decir “think before you post”, osea, “Piensa antes de escribir”.

La iniciativa partió del día internacional de la seguridad en internet, en la pasada edición de marzo, y hace reflexionar sobre la ligereza en la que a menudo nos encontramos cuando escribimos cosas vía mensajería instantánea, Facebook, Tuenti, MySpace, Twitter, chats…

Como ya hemos advertido en algún momento, las huellas en internet son imborrables. Se pueden tapar, pero no eliminar. De manera que si alguna vez hemos dicho alguna cosa gorda, el efecto multiplicador de la web 2.0 puede convertirla en nuestra propia marca personal.

El vídeo que adjunto muestra las consecuencias que un inocente acto llevado a cabo por un menor tendría en su hermana adolescente. Al final, el chaval se lo piensa y no lo hace.

Médico de familia con marca personal

Nos llama la atención una noticia que aparece hoy en La Vanguardia bajo el título: “Mi médico de familia es bloguero“. Nos alegramos que por fin este colectivo tan discreto se decida por utilizar las herramientas de la web 2.0 para reforzar su marca personal y de paso dar a sus pacientes una información muy valiosa.

La nota dice así:

“En este calendario figuran los días que tengo ´guardia de interior´, que son malos para citarse, así como los días libres en que haya algún cambio en los horarios de consulta y mis días libres y de vacaciones”. Esta valiosa información para los pacientes está colgada en el blog del médico de familia de Madrid Fernando Casado. ¿El objetivo? Mantener un contacto más estrecho con los pacientes. “Si voy con retraso, aviso mediante el blog y Twitter a los que tienen cita ese día, pero también recomiendo enlaces o artículos que considero especialmente interesantes”, explica.

Estas iniciativas siguen siendo excepcionales. A pesar de ello, el doctor Casado cree que “más pronto que tarde cada médico tendrá un blog especialmente dirigido a sus pacientes”. “Recomendar una buena web sobre salud – defiende-es un acto más médico que copiar recetas de enfermos crónicos o hacer un justificante”.

¿Pilas cargadas? Crea tu marca personal como nuevo reto de temporada

Dicen que septiembre y enero son nuevas etapas. Septiembre significa la reentré, el inicio de la actividad laboral tras las vacaciones, con las pilas cargadas a tope y quizás alguno con esa pequeña depresión que implica la vuelta “al cole”. Enero significa un año nuevo, y vida nueva.

Entre los nuevos propósitos, el ranking lo encabezan hacer deporte, hacer dieta,  mejorar en lo laboral, mantener la línea, aprender un idioma, acabar unos estudios…

Centrémonos aquí en mejorar en lo laboral. Miremos algunos puntos de partida:

  1. Quiero entrar en el mundo laboral
  2. Estoy en paro
  3. Quiero cambiar de trabajo
  4. Quiero mejorar en mi trabajo
  5. Necesito ayuda para arrancar con un negocio propio

1. Quieres entrar en el mundo laboral. Ya seas que has acabado los estudios o que simplemente no te habías planteado trabajar hasta ahora, en cualquier caso una marca personal te puede ayudar a abrir muchas puertas. ¿No tienes experiencia? es evidente, pero seguro que tienes ideas, contactos, ganas y alguna especialidad. Con estos cuatro ingredientes podríamos empezar a trabajar tu marca personal. Anímate, el tiempo es oro.

2. Estás en paro. Y además, no estás solo. La crisis se ha cebado sobre muchos buenos profesionales; y también sobre malos. Si crees que aún te falta un hervor para retomar una actividad laboral, mi consejo es que acudas a la formación. Hay mucha, gratuita y disponible. Si crees estar preparado y motivado para todo, lo que necesitas es una marca personal fuerte que te ayude a posicionarte, a encontrar tu especialidad y a lanzarte de lleno al mundo del networking activo. La marca ayuda más de lo que uno imagina. Muchos profesionales de RRHH acuden a la red para encontrar información de candidatos. Llegados ahí mi pregunta es ¿Estás en la red? ¿Estás bien posicionado?.

3. Quieres cambiar de trabajo. Aunque hoy en día muchos crean que eso es un lujo, las oportunidades para los laboralmente activos son mayores que para los que están en paro. Es triste pero es así. Por tanto, lo que necesitas es aprovechar esa palanca que es tu trabajo actual y crear una marca fuerte alrededor. Eso te mantendrá en el candelero y te facilitará el boca oreja para encontrar otras propuestas.

4. Quieres mejorar en tu trabajo. Puede que lo que haces no llegue arriba, que un mando intermedio te haya puesto un muro de por medio. Es una situación compleja, pero no imposible. Y con marca personal, es una situación fácil. Hablemos cuando quieras.

5. Negocio propio. Bienvenidos sean los emprendedores, aunque en este país nadie lo pone fácil para empezar. Una buena amiga a creado un gran producto, relacionado con servicios para mejorar la vida a los invidentes. Lleva un tiempo en la travesía del desierto y no consigue que bancos, capital risk, fundaciones… le echen una mano. Ahora sabe que una marca personal fuerte ayudará a abrir puertas.

Bueno, ¿te animas?. Te espero en la sección de contacto, crear una marca propia cuesta menos de lo que piensas.

Networking 05 / Smile!

Sonríe, por favor. Este es un principio simple y básico, y mucha gente se lo salta.

A nadie le gusta hacer negocios con alguien que frunce el ceño. Es más fácil entablar relaciones laborales con alguien que dice buenos días con una sonrisa.

Esta regla básica fue creada en 1936 por Dale Carnegie en su libro How to Win Friends and Influence People, pero creédme, sigue vigente.